30 de junio de 2005

Nueva fase del taller de sueños

Se me humedecen los ojos, llevo días así. Se que como mi personaje "Brosio", soy huidizo y deseo pasar estas despedidas distante. Me despido sin despedirme, ... Extraño ser este Brosio.
Una buena parte de los componentes del taller de sueños emigran a otras regiones del planeta, y sentimos que una etapa ha acabado.
¿Que es echar de menos a los amigos? ... una parte de mi personaje ha elegido mantenerme solitario, distante, reservado, más por primera vez en muchos años, siento ahora que echo de menos con intensidad a un grupo de gente.
Mantengo la sensación muy fuerte de que hemos construido algo muy profundo en estos meses, algo completamente subjetivo, inmaterial, y a la vez muy valioso. Hoy me faltan palabras, y tomo prestadas las de Ana, que lo cuenta muy bien en su último correo:
...Todo un cuento, que he tenido la suerte de vivir, y lo que es mejor, que aún no ha acabado, porque... pase lo que pase a partir de ahora en cada una de nuestras vidas, ya hay un lazo que nos une para siempre, la experiencia de que siendo cada uno como es, tan diferentes, es posible soñar juntos y querernos con tanta limpieza, apostar por la autenticidad del otro y de paso gritarle al mundo que es posible otro tipo de relaciones, que todavía se puede creer en el ser humano...
Todos sabemos ahora que otra etapa empieza, la de seguir desarrollando nuestros sueños por nosotros mismos, y la de seguir sembrando semillitas con otros soñadores que encontremos por el camino.
El mundo es una caja de sorpresas. Me sorprendo a cada instante presente.
Be Happy.

Diario de exploración de París (VII)

Lo más importante de nuestro viaje a París ya lo he contado. Resumo lo acontecido en los dos dias y medio restantes. 
El miercoles 22 de junio nos fuimos a EuroDisney, a divertirnos un rato, y dejar que las sensaciones fuertes recorrieran nuestros cuerpos.
El jueves 23 de junio empezó siendo el día de la pereza, ya que nos costo ponernos en marcha ... ¡es tan agotador hacer de turistas! Nos separamos otra vez, y empezamos buscando un buen sitio para cenar esa noche con nuestros anfitriones. Luego, yo me metí en los almacenes Lafayette a comprar algunas cosas de comida típicas de por allí para llevar a Palencia; crema de castañas, repostería, pan, ...
Di una vuelta por la zona de la Opera, y luego fui hacia el Pompidou, donde primero curiosee por el edificio, para después meterme en su gigantesca biblioteca. Mientras estaba allí curioseando y navegando por internet, callo una tormenta impresionante.
Aprovechando un ligero parón de la tormenta me escape para el piso.
Tras un descansito, nos fuimos Raúl, Celine, Oscar y yo para un restaurante Antillano, donde nos homenajeamos con una estupenda cena franco-caribeña; con ensaladas de aguacate, tiburón, etc. Muy rico todo.
El viernes 24 de junio lo dedicamos a dar una vuelta por el barrio, y prepararnos para el viaje. Nuestro tren-hotel salía a las 7:40, aunque yo me fui para la estación un par de horas antes, pues había quedado allí con Cristina, una amiga uruguaya que vive en París y que conocí en el curso de Eneagrama. Charlamos y fuimos testigos de que los peregrinos de la vida estamos en todos los rincones de la tierra, siempre buscando, siempre activos, siempre curiosos, ...
El regreso en tren fue para mi un cerrar y abrir de ojos ... sabiendo que una aventura acababa, u otra comenzaba ...

29 de junio de 2005

Diario de exploración de París (VI)

Me apetece ir acabando con este diario de viaje, pues tengo ahora otras cosas en la cabeza, y creo que me estoy enrollando. 
El martes 21 de junio, nos dio la locura. Fue una propuesta de Raúl, que consistía en que cada uno improvisáramos una aventura turística por París, lo escribiéramos en el diario, y tratáramos de sorprender luego al otro. Quedamos luego por la tarde en el famoso Péndulo de Foucault.
Yo me monte en el metro, y en un momento dado decidí bajarme, y pasear sin mirar el plano en 1 hora. Al rato encontré una iglesia majetona y me metí a meditar un rato. Después, mucho más entonado y con una sensación de gozo intenso, seguí paseando por el centro, disfrutando del frescor de la mañana. Me senté en un parque, y disfrute de ver a los niños jugando con la arena. Me alegraba ver como una chica negra cuidaba a un niño blanco, con mucho amor el uno por el otro. Amor infantil, interculturalidad, ... es una relación natural, mas detrás de algunos de mis condicionamientos pasados, campean choques culturales que observo y transciendo.
Escribía en mi diario: Me encanta esta ciudad. Refleja valores profundos e internos. BUSCA a través de sus ciudadanos transcenderse a sí misma con todos sus actos y expresiones artísticas. Ciudad de sueños. Nuevamente, como ya ha sido en otras épocas, París será un NODO precursor de un nuevo mundo. Ya lo esta siendo. Lo percibo en sus gentes, en su cultura, en todo ...
Paso cerca del Pompidou, que encuentro cerrado. Luego camino hasta la zona Les Halles, donde antes estuvo su famoso mercado. Tengo atracción por los mercados, y tras ver la iglesia de St. Eustache, y la Cámara de Comercio, busco el mercado en la calle.
Sigo improvisando, y observando la vida Parisina. Busco un bus que me suba hacia el Sacre Coeur y lo alto del Montmartre. Es una odisea, pillo atascos, y observo mi agobio, y se que hay algo por encima de estos sentimientos. Subo en el funicular, gracias a mi super bono semanal de metro (gran acierto el comprarlo). Las vistas son estupendas, y me gusta el entorno. Paseo por la plaza llena de pintores ... desprendido de todo, suavemente, sin prisas y sin deseos de acaparar nada.
Bajo deprisa, gozando de la gravedad. Compro agua y un plátano. Cojo el metro y bajo cerca del Parque Luxemburgo. Compro un sabroso pan integral, y me lo voy comiendo por el parque. Me siento y observo a los parisinos disfrutar. Estoy al lado del "Poste des Surveillants du jardin", y un policía trae de la mano a un niño de 5 ó 6 años, con una brecha en la cabeza. Su madre viene también preocupada con otro niño aun más pequeño. Se habrá caido de un columpio. La madre esta muy nerviosa, el poli-vigilante la tranquiliza. Dentro supongo que están curando al niño. Muy cerca, unos jóvenes tocan la guitarra y cantan. Saben lo que ha pasado, y siguen cantando para tranquilizar a la madre. Me gusta esta gente. A los pocos minutos viene una ambulancia, sin ruidos, tranquila (Nº teléfono 18). Baja un sanitario con una mochila gigantesca (lo mismo 600 kg.) Y yo me piro, sabiendo que el infant superará sin problemas esta herida de guerra, algo fundamental en todo niño que se precie.
Voy para el Pantheon. Es un soberbio "templo civil" donde están enterrados los grandes hombres de la patria francesa. Me encanto el pasear por la cripta, y sentir a Voltaire y Rousseau cerca de mi, y saber que su genio y su búsqueda sigue latiendo en el mundo. Tal vez sus ideas estén siendo superadas, tal vez encontremos disociaciones en sus planteamientos, mas sobre sus hombros hemos podido construir este presente. Gracias amigos.
Raúl me encuentra charlando con estos grandes hombres, y tras tratar de interpretar el Pendulo de Foucault, marchamos a ver la samba del parque Luxemburgo. Es el día de Brasil, ... ¡Y también es el día de la música!
Genial día, y París sigue sorprendiéndome; por todo el barrio Latino (y por todo París) hay cientos de grupos improvisados de música en la calle. ¡Una autentica gozada! A pesar del cansancia, como auténticos niños vamos de grupo en grupo saboreándolos. Me enamora esta ciudad, tan creativa y libre. Muchas sensaciones ... de un día gozoso ... fluyendo por el París de los parisinos.

Diario de exploración de París (V)

Lunes 20 de junio: Cuando nos montamos en el metro, Raúl y yo teníamos el plan de turismo perfectamente perfilado, más a dos paradas de nuestro destino, de forma totalmente improvisada lo cambiamos. Y mientras nos reíamos de nuestro cambio mismos seguimos en el metro hasta llegar a La Défense, la zona de rascacielos y vida empresarial-comercial a las afueras de París.
Lo más emblemático de esta zona es el Gran Arco de la Défense, un edificio moderno en forma de arco, de 110 m de altura, y que esta en linea con el Arco del Triunfo. El entorno es el de una ciudad futurista y empresarial.
Después volvimos al metro, y aprovechamos el fabuloso bono semanal de metro que nos habíamos sacado un rato antes. Fuimos al barrio latino, hacia un restaurante vegetariano, donde nos pusimos las botas a una buena comida (tras 3 días de picar). Todo muy rico, y gozando de la tranquilidad del sitio. Luego fuimos de turisteo a la Sainte Chapelle y vimos de nuevo Notre-Dame, y nos dimos una vuelta por los alrededores. El calor era muy alto, como todos los días.
De vuelta hacia el piso, pasamos por el Centro Georges Pompidou, que vimos por fuera. Es una estructura chocante en una zona clásica de la ciudad.
Compramos un melón, que nos salió un poco verde (snif), una ducha reparadora, descansito, cena, y a dormir.
¡Que dura es la vida del turista!

28 de junio de 2005

Diario de exploración de París (IV)

Domingo 19 de junio: Fuimos a visitar el Museo d´Orsay, uno de los museos más interesantes del mundo. Me encanto, pues tiene mucha historia del arte que contar entre sus paredes, centrándose en la época que va desde 1840 a 1914. 
Nada más entrar, el espacio y buen gusto de la antigua estación de trenes, me resuelto un genuino soplo de aire fresco para mi alma. Al ir recorriendo las distintas estancias me sentí contemplando la belleza desnuda en sus múltiples manifestaciones.
Empece descubriendo los últimos coletazos del Clasicismo y el Neoclasicismo , movimiento artístico más tradicional, de la mano de cuadros como la Decadencia de los romanos, de Thomas Couture, o el Nacimiento de Venus, de Alexandre Cabanel.
Más el siglo XIX es el siglo del modernismo, y con él surge el Realismo, caracterizado por la observación rigurosa de la realidad, de una forma más objetiva. El cuadro que más me sorprendió de esta corriente en el Orsay fue labores en el Nivernais, de Rosa Bonheur.
Otro cuadro que me encanto fue el angelus de Jean-François Millet. La obra de Gustave Courbet también me mereció su tiempo de disfrute.
Como sigue ocurriendo en la actualidad, frente al modernismo y el racionalismo, surgen movimientos que reaccionan contra él. Uno de estos movimientos en el campo estético fue el Romanticismo . Un ejemplo del Orsay es la caza del león, de Eugéne Delacroix.
Un artista clave, y que nos acerca a una nueva forma de pintar y entender el arte fue Édouard Manet. Sus cuadros fueron para mi una sorpresa. El almuerzo Campestre me encanto, la mujer tiene unos ojos que miran en todas direcciones. Otro cuadro clave de Manet, también en el Orsay es Olimpia. Me encantan estos dos cuadros, no se que tienen, mas me impresionan, me transmiten una cierta rebeldía y la ruptura con ciertos muros estéticos anteriores.
La planta superior del Orsay es una gozada. Cada sala ofrece decenas de regalos, y cierto es que sentí que me faltaba tiempo para poder disfrutar de ellos. Los impresionistas me cautivaron, principalmente Monet y Renoir. Me transmiten una nueva forma de ver la vida y descubrir en ella la belleza. Me quede un buen rato observando Ninfeas azules, de Claude Monet. Intuyo que estos últimos cuadros de Monet son una búsqueda personal de algo más allá de la belleza. Veo a Monet como un maestro Zen mirando el fluir cambiante de una corriente del agua. Siento a Monet como otro buscador del sentido humano, a través de lo estético. Mis respetos más profundo hacia ti, maestro de la vida.
Renoir me transmite la alegría de la vida, el gozo de los pequeños instantes festivos.
Quiero ir acabando, y se que nunca podré resumir tantas impresiones del museo. Me quedo a Cézanne, al famoso Van Gogh, a Gauguin, a Toulouse-Lautrec, a todos los impresionistas cientificos, y algunos movimientos posteriores.
El día dio algo más de si, más ya no tiene importancia contarlo. Mucho calor, y la sensación durante todo el día de haber estado en presencia de mucha belleza ... otra vez.

En busca del arte perdido

Siempre me ha atraído el arte del cómic, y gracias al programa Comic Life, que me baje ayer para mac, me he hecho mi primer cómic sencillo sobre el mundo del arte. Espero que os guste. Se vera con poca calidad, ya que bitácoras solo permite archivos de menos de 60 K.


© Nacho Gallego

27 de junio de 2005

Diario de exploración de París (III)

Sabádo 18 de junio: Tras una noche reparadora, y un desayuno muy generoso, nos fuimos al parque Bois de Vincennes. Necesitábamos un lugar relajado para descansar un rato del sol, antes de lanzarnos por la tarde hacia la torre Eiffel.
En este parque nos convertimos en parisinos disfrutando del descanso del sábado, paseando, jugando, conversando, comiendo, tomando el sol, etc. Era una gozada ver a las familias jugar, a las chicas tomando el sol en el lado norte del estanque (para recibir más sol ... ¡a las 2 de la tarde!), ... 
Comimos fruta, bocatas, musli y zanahorias, y charlamos de la vida y de los sueños. Y cerca de nosotros, grupos de parisinos hacían lo mismo, como supongo que harían también ese día millones de seres humanos por todo el mundo.
Por tarde, nos fuimos a la zona del Hotel Les Invalides, y luego por los Campos de Marte hacia la Torre Eiffel.
La Torre Eiffel es una estructura increible. Toneladas de acero pintado, y con una altura sobre París de vértigo. Sobre la torre nos parece como si el hombre hubiera aprendido todos los secretos del dominio de la materia ...
Subimos los dos primeros tramos por las escaleras, las vistas se me van haciendo cada vez más asombrosas. El sol esta apunto de ponerse, y nos vemos obligados a esperar para poder coronar la cumbre de la torre, ya que arriba debe haber mucha gente. Tras una hora de espera, y colarme para no tener que esperar otra segunda hora, conseguimos el ticket y subimos.
La vista es increíble, con las millones de luces nocturnas de una de las ciudades más bellas del planeta. Vemos fuegos de artificio por todos los puntos cardinales de los alrededores de París. Más de 10 millones de almas humanas por debajo de nuestra atalaya. El aire fresco golpea sobre nosotros, sobre la pequeña superficie en el cielo de París. La multitud que nos acompaña, no nos molesta en nuestro ensueño. La brillantez del momento esta más allá del tiempo, y lo saboreamos como un eterno presente.
Cerca ya de la media noche bajamos, muy, muy rápido, y en breves instantes corremos felices como niños hacia el metro subterráneo. Del cielo al infierno en cuestión de minutos.

26 de junio de 2005

Diario de exploración de París (II)

El sábado 18 de Junio escribí este poema improvisado sobre París:

PARÍS
en sábado 18
de un cálido junio
de un año cualquiera

PARÍS
en un parque gigante
de un mágico aroma
de un gozoso momento

PARÍS
con parisinos sin ropa
bajo un sol de justicia
cerca del resplandeciente lago

PARÍS
la ciudad del amor
la ciudad del "no" europeo
la cuidad del descanso personal

PARÍS
de los grandes palacios
del arte infinito
de las culturas sin limite

Amo tu aroma de pequeña gran urbe
Amo el sonido de tu idioma
Amo la sonrisa de la bella dona

Ojos dulces, pechos sugerentes, alma profunda

Ciudad que busca su sendero
más alla de la gloria temporal
más alla de la materia burda

La poesía, el arte, la búsqueda, ...
inundan el infinito e inabarcable mundo interno
PARÍS ... descubro tu esencia y tu alma

25 de junio de 2005

Diario de exploración de París (I)

Acabo de regresar de esta gran ciudad. Estoy muy contento y feliz de haber emprendido este viaje. Para mi todo viaje es sumamente transformativo. Me permiten comprender y aceptar otras culturas del mundo, y simultáneamente me ponen en contacto con aspectos oculto de mi personalidad que solo afloran a la consciencia en ambientes fuera de lo cotidiano.
La idea del viaje me la propuso Raúl a primeros de junio, ya que su hermano vive en París.
Jueves, 16 de junio de 2005: Salimos de Palencia a las 20:00 hasta Valladolid, donde tomamos el tren hotel Madrid-París. Habíamos encontrado una promoción de ida y vuelta en una cabina para dos personas con litera y lavabo por 208 €. Fue un acierto, yo no tuve sensación de haber hecho más de 1.000 km, pues nos acostamos en Castilla, y despertamos cerca de París.
Viernes 17 de junio: Tras desayunar en el tren nos bajamos en la estación de Austerlitz, donde nos esperaba Oscar, el hermano de Raúl. Nos llevo hasta su casa, y tras relajarnos un rato, salimos en metro hacia el Arco del Triunfo. Este es un monumento inmenso, de 50 metros de altura, ... mucho más alto que la mayor parte de los edificios de París. Desde el mirador superior, la vista es magnifica. Luego paseamos por los Campos Elíseos, hasta la Plaza de la Concordia, pasando por el Gran Palais y el Petit Palais. Luego nos metimos por el Jardín de las Tullerías y vimos el entorno del Museo del Louvre.
Raúl y Oscar se retiraron a descansar, y yo me fui a la Ile de la Cité. Me sente en un banco a la sombra, pues hacia mucho calor, y empece a escribir en el diario. Al otro lado del banco se sentarón dos jovenes francesas a dialogar amigablemente, y aunque no entendia nada, me encanto el sonido de su voz, y la pasión de la conversación. Empece aqui a enamorarme de la gente de París, con su individualismo, su respeto hacia los demás, y su pasión por la belleza. Y que decir de las Parisinas, y su natural sensualidad ...
Luego entre en la magnifica catedral de Notre-Dame, y después me fui a perderme un rato por el Barrio Latino, antes de coger el metro y regresar al piso de Oscar.
Fue una autentica gozada el ser huésped del palentino Oscar y de la francesa Celine, conociendo de primera mano la vida cotidiana de París. Esa noche, como muchas otras, cenamos y conversamos con ellos, y luego dormimos soñando con las miles de imágenes gravadas en nuestras mentes.

23 de junio de 2005

Escribiendo desde paris

Estoy en la biblioteca del centro Pompidou. Me enfrento a un teclado distinto, con la letra a y la m cambiadas de sitio. Es un rollo. 
Paris es una gozada, y dentro de 2 dias escribire mas. Me encanta la fuerza creativa y estetica de esta ciudad. Ahora dispongo de 30 minutos mas de internet; y voy a mirar los correos. Hasta pronto.